miércoles, 8 de febrero de 2012

mariposas


Sonrío cada vez que lo recuerdo, y creedme que es muy raro, hay veces que muerdo mi mano, para ver si fue soñado, y es que… me imagino tantas veces contigo, que cuando al fin te tuve enfrente solo pude estar callado… entre con lo justo en la cartera y salí, con el alma llena y eso no lo paga una moneda, ni lo hace cualquiera, di de que manera o forma conseguiste que por ti rompiese mis normas… Y el típico chico que fue a la barra del bar, pidió una copa, vio tu cara y quedó “bocas sin más, era un manojo de nervios manejados por tu cuerpo, gestos lentos… Poesía en movimiento, y no es un cuento si te cuento que mi rostro era un poema, que el pasado ya es historia, el presente un regalo rubia y del futuro no sé que será pero será a tu lado. Yo seré algo tuyo y tu mi eternidad. La ilusión conlleva el miedo y el miedo temor pero he guardado mis fantasmas dentro de un cajón, si el daño es esto moriré de este dolor, que he estado muchos años sin saber que era el amor, que decir si todo fluye… que te quiero, ¿no? O que eres un cielo por llevarme hasta las nubes… Yo pienso que hay cosas que decirlas no hace falta, pero lo que siento niña te lo dejo en esta carta… o en voz alta… hasta dejarme la garganta… que me encantas. Y paradojas de este mundo, estudias para salvar vidas y a mi me matas si me miras, en segundos. Si estamos juntos lo del tiempo es relativo, si no estás se pasa lento y a tu lado es un suspiro. Ay el destino… de ti no supe hasta hace poco, pero desde crío te conozco y vas conmigo, que un fino hilo nos unió dándonos cuerda, así que agarrate con fuerza y disfrutemos del camino cariño… No sé que veras en mi, pero no importa, mientras algo ocupa la pupa de nuestra pompa, quien trabaja de albañil sobre tu boca, y forma la curva que dibuja tu sonrisa tonta, eres mi otra parte, mi yang… Aquello que encontré cuando me canse de tanto buscar y ya… del mañana no sé que será, pero yo se que enamorado, seremos uno del más aya. Pienso que no hace falta decir estas cosas, pero al verte sentí dentro mariposas. Y siempre comenzó en el día que te conocí, amare… no responsable del ayer, pero de hoy si, de las horas que te debo, de cosquillas pasa el tiempo, de esa risa que se agarra a tus costillas de marfil, ven… llora por ser feliz, de viajar hasta en patín, de tocar el arpa con tu espalda, y desvestir. La gente sobre tus mejillas se deslizó para llevarme en tus labios a otro mundo mejor, gracias por existir, mi amor.